El Puerto resguarda destinos de playa mágicos, perfectos para disfrutar el fin de año. Descubra la esencia porteña en cinco spots

No sé que es más delicioso, ¿si la sensación de conocer un destino mágico o escondido, o disfrutar de un vigorón, crujiente y fresco? Es una pregunta difícil de responder, aunque la verdad es que en un solo ride pude hacer ambas cosas. El Puerto es tan hermoso como particular. A veces pensamos que lo conocemos todo, y no. Queda mucho.

Así que de entrada lo invito a disfrutar de la esencia porteña, distribuida en distintas regiones playeras. No todos los destinos se pueden visitar el mismo día, pero en la mayoría tendrá la opción de saborear un vigorón y luego dirigirse a alguno de estos spots paradisíacos, distintos unos de otros y, la mayoría del tiempo, poco visitados.

Desde una playita a pocos kilómetros del centro de El Puerto, pasando por un destino multicolor en Montezuma, una refugio virgen repleto de árboles y unas cuevas absolutamente desconocidas.

Manchas, una playa multicolor

Playa de arena blanca y agua turquesa, una combinación de belleza natural que no pasa inadvertida. Este pequeño sitio de oleaje suave está rodeado por dos enormes rocas en sus costados en las que puede hacer snorkeling.

La playa dispone de un área de parqueo. Se ubica a pocos kilómetros del centro de Montezuma, en donde encontrará hosteles, hoteles boutiques y cabinas de alquiler, así como zona de camping.

Playa Manchas en Montezuma, Puntarenas.

Cabo Blanco, el destino que combina el verde intenso con una playa virgen

Después de recorrer un largo sendero de 5,4 kilómetros, es hora de refrescarse en esta playa de arena blanca, oleaje suave y agua cristalina ubicada dentro de la Reserva Nacional Cabo Blanco.

En ella sobresale el suelo repleto de piedras y el paradisíaco entorno. Para disfrutar de esta experiencia al máximo, es recomendable llevar zapatos o sandalias de playa.

Playa Cabo Blanco. GOPlaya.cr

Cuevas de Bajamar, un secreto bien guardado en Puntarenas

Un inusual paseo nos llevó a un lugar tan diverso como particular: Aquí hay un peñón gigante con vista al mar (algo parecido al Peñón de Guacalillo), dos spots escondidos para surfear, una laguna, un manglar y el plato fuerte que queríamos saborear: Las cuevas de Bajamar en Puntarenas

Resulta que cuando baja la marea, se puede cruzar de lado a lado por la playa hasta superar un estero y llegar a unas increíbles cavernas. La sorpresa es inevitable; son rocas gigantes, antiguas a plena vista y en medio del mar.

Por eso cuando la marea sube es imposible llegar hasta aquí. Hay que planear el viaje con el reloj en mano para captar el momento justo.

Playa Blanca de Punta Morales, un ride a pocos kms del vigorón

Playa de arena blanca ubicada cerca de la zona de Punta Morales, Puntarenas, a pocos kilómetros del centro de la provincia porteña, en donde podrá disfrutar de un vigorón o un Churchill en el Paseo de los Turistas.

Tiene un oleaje suave y poca piedra, lo que la convierte en un lugar ideal para los bañistas.

Playa Blanca, Puntarenas. GOPlaya.cr

Playa Quesera, un ride para enamorarse

Playa Quesera en la Península de Nicoya es el paraíso. Un paraje de revista que combina el tono blanco de la arena con el mar color turquesa.

En el agua cristalina se refleja el fondo del mar, pues el oleaje es apenas perceptible. Quesera es uno de esos lugares vírgenes y desolados en los se aprecian decenas de palmeras y árboles que dan sombra y decoran el paisaje.

Quesera forma parte del Refugio de Vida Silvestre Curú, por lo que tendrá que ingresar aquí, pagar la entrada y luego llegar a la playa. Puede hacerlo de tres maneras: En lancha en un recorrido que tarda menos de 10 minutos, a pie por un sendero rodeado de vegetación en un trayecto de 2 horas, o en kayak, cerca de 20 minutos

Playa Quesera, Puntarenas. GOPlaya.cr

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