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Todo iba muy bien, “un paseo insuperable” pensé, hasta que me encontré un amigo del colegio que recién salía del mar con su tabla de surf y me sugirió otros tres spots que rodean la zona.

Hay una hecho irrefutable sobre Avellanas: Desde hace rato dejó de ser  una simple moda, para convertirse en un destino de visita obligatoria. Lo es desde que se aprecia la arena blanca, las tablas de surf y la playa, bella y perfecta.

Aún recuerdo mi primera vez en Avellanas. Dejé mi vehículo casi al frente del acceso principal, después de recorrer la calle de tierra y piedra suelta, un recorrido habitual en Santa Cruz de Guanacaste.

Playa Avellanas, Guanacaste. GOPlaya.cr

Ahora está mejor que antes, pero aquel trayecto estaba más desgastado, difícil de superar para mi “4×2”.

Lo logré y llegué justo a tiempo para disfrutar del mejor sol del día. Fue una escena como de película. Los niños jugaban en la orilla, vigilados de cerca por sus padres. Algunas familias lanzaban el “frisbee”, al mismo tiempo que el perro saltaba sobre el juguete para anticipar a “su amo” y llevárselo consigo.

Encuentre la dirección de Google Maps y hoteles cercanos a Avellanas aquí.

Los árboles que se recuestan sobre la orilla le brindaban sombra a los playeros que deciden tomar el sol, leer un libro o disfrutar de la tranquilidad que ofrece este paraje de Santa Cruz de Guanacaste, a simple vista extraordinario.

Todo iba muy bien, “un paseo insuperable” pensé, hasta que me encontré un amigo del colegio que recién salía del mar con su tabla de surf y me sugirió otros tres spots que rodean la zona.

Sí, Costa Rica es un “huevito” y encontrarse a un amigo de la infancia no es ninguna novedad, quizás algunos de ustedes lo hayan comprobado.

Puente de Avellanas, Costa Rica. GOPlaya.cr

El punto fue que le di vuelta a mi carro 4×2 para transformar mi viaje en una travesía de cuatro destinos: Avellanas, Lagartillo, Negra y Blanca.

Si decide quedarse en Avellanas, lanzar el paño en la arena y postrarse a tomar el sol no se va a arrepentir. Termina siendo un viaje medicinal, que lo hará volver al trabajo como nuevo, sin contracturas y con una sonrisa.

Solo le sugiero algunos de los consejos que brinda el PANI para que disfrute aún más con su familia:  Proteja a los niños y las niñas con bloqueador solar, acompáñelos a la playa y no los deje solos ni un segundo. Para prevenir que se extravíen, enséñele sus datos personales.

Conozca aquí cinco playas increíbles para disfrutar en familia.

El solo hecho de estar en Avellanas vale la pena, pero que tal si le agrega a su viaje una dosis extra de sorpresa.

No hay nada que me provoque más satisfacción que llegar a un lugar que ni siquiera sabía que existía, y si es increíble todavía mejor.

La primera playa que conocí fue Lagartillo. Pequeña, hermosa, con un árbol de ramas delgadas que se levanta justo al frente del mar.

Playa Lagartillo, Guanacaste. GOPlaya.cr

Distinta a Avellanas sí. Mucho más “tímida”, aguarda paciente a que algún playero se anime a superar el difícil trayecto (algo maltrecho) y se deleite con los atardeceres que se aprecian en este spot de arena blanca.

Encuentre aquí la dirección de Google Maps de Lagartillo, hoteles y fotografías.

Continué mi travesía hasta encontrarme con Negra. Aún no comprendo porque se llama así, si de todos modos la arena es clara. Tiene un ligero tono blanco que se empieza a observar desde el sendero adoquinado que se camina para llegar allí.

Es un camino rodeado de árboles, que sirve como antesala para disfrutar de esta linda playa, de enorme presencia de surfistas y playeros que prefieren la soledad, el silencio y la tranquilidad que ofrece un destino poco visitado.

Galería de fotos y hoteles cercanos a playa Negra aquí. 

La playa que está un poquito más alejada de Avellanas es Blanca. Queda en un lugar llamado Junquillal, que de a pocos empieza a conocerse por su variada biodiversidad y hermosas y escondidas playas.

Playa Negra, Guanacaste. GOPlaya.cr

En Junquillal lo normal es escuchar a los monos congos columpiarse sobre los árboles y en ciertas épocas del año se puede apreciar el desove de las tortugas.

En este pueblo guanacasteco hay una playa hermosa, en la que encontrará parqueo para su vehículo y puede llegar a través de un corto sendero.

Es un poquito más alejada. Queda a poco más de 25 minutos de Avellanas, pero vale cada minuto de trayecto. Es un spot de arena blanca en forma de media luna, cubierto de árboles que abrazan la costa.

Playa Blanca, Guanacaste. GOPlaya.cr

Aquí se percibe una sensación de paz y armonía permanente.

¿Necesita reservar un auto para pasear por Guanacaste? Consígalo aquí.

Un trayecto de cuatro playas que puede disfrutar en familia. Solo recuerde algunos consejos que le brinda el Pani para que su travesía sea aún mejor:

-Evitar el consumo de bebidas alcohólicas si está a cargo de un niño o una niña

-Evite transportar en moto a menores de cinco años.

Si está planeando su viaje y piensa llevar las bicicletas, el PANI le recomienda lo siguiente:

-Enseñe a los niños y las niñas las señales de tránsito y la forma correcta de transportarse en bicicleta.

¿Sabía que en GOPlaya puede elegir una playa increíble en solo 20 segundos? En el siguiente video le enseñamos cómo hacerlo: